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Síntomas
- Contracción permanente del músculo afectado (efecto
anticolinérgico de la toxina tetánica).
- Intensidad y gravedad de los síntomas relacionadas con la
duración de la incubación, la localización y el tamaño de la
herida, y el grado de multiplicación de la bacteria in situ.
- Forma menos grave, con respecto a los trastornos habitualmente
observados en los seres humanos y los caballos, localizada a
menudo en un miembro y de evolución crónica.
- Exoftalmos y estrabismo divergente.
- Trismo, sialorrea y risa sardónica.
- Prolapso del tercer párpado.
- Modificación del timbre vocal.
- Hipertermia.
- Angustia.
- Mioglobinuria. |
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| Risa "sardónica",
trismo y orejas erectas: tres síntomas que sugieren de tétanos
en los perros.(© C. Escriou) |
Definición
– Enfermedad debida a
la acción de una potente toxina neuromuscular –la tetanospasmina
o toxina tetánica–, producida por un bacilo grampositivo,
Clostridium tetani, que se desarrolla en una herida anfractuosa.
El tétanos puede afectar a cualquier mamífero, incluido el ser
humano, en todos los climas y regiones. No es una enfermedad
contagiosa.
– El tétanos no es una enfermedad característica de los grupos
de perros confinados, salvo cuando la perrera se encuentra en un
terreno "tetaní geno" (terrenos rurales ricos en materia
orgánica).
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causas y transmisión
- El agente causal, C.
tetani, es un bacilo gramnegativo anaerobio, capaz de sobrevivir
en el medio exterior durante muchos años en forma de espora
resistente a los antisépticos y la radiación ultravioleta.
- C. tetani es un microorganismo saprofito normalmente presente
en el tubo digestivo de los herbívoros, donde se multiplica
abundantemente gracias a la anaerobiosis suficiente que
encuentra. Al ser eliminado en los excrementos, esta bacteria
forma esporas y puede así sobrevivir durante mucho tiempo en la
hierba, el suelo de las caballerizas o los picaderos, etc. Las
esporas pueden resistir más de 15 minutos en agua hirviendo, más
de dos meses en alcohol de 90° y más de 30 años en el suelo, a
la sombra. Los caballos y los bovinos pueden eliminar
diariamente millones de esporas tetánicas. La vacunación
antitetánica, habitual en la cría equina, confiere protección
contra la acción de la toxina tetánica, pero no tiene ningún
efecto sobre la multiplicación y la eliminación intestinal.
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- Las esporas
tetánicas ingresan habitualmente a través de una herida (en la
piel, la mucosa digestiva, el ombligo, etc.), a través de polvo,
tierra o materia fecal. El tamaño de la herida y la cantidad de
esporas no tienen ninguna importancia, puesto que el tétano
puede desarrollarse a partir de heridas insignificantes.
- En la herida, si las condiciones de anaerobiosis son
suficientes (heridas profundas o irregulares), la espora
tetánica da origen a la forma vegetativa, que se multiplica
localmente. Esta multiplicación se acompaña de la producción
bacteriana de toxina tetánica, cuyos efectos neurotóxicos son
comparables a los de la estricnina.
- La toxina tetánica es una proteína; alcanza el encéfalo por
vía sanguínea o es internalizada en las placas neuromusculares y
migra a lo largo de los troncos nerviosos hasta la médula
espinal.
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factores
favorecedores
- Las principales
fuentes de contaminación son los excrementos de caballos, vacas
y ovejas. Para los seres humanos y los perros, el riesgo de
contraer el tétanos es mayor cuando existe contacto con
elementos que pueden estar contaminados con materia fecal de
estos herbívoros.
- Heridas (mordeduras, arañazos, cortes, heridas quirúrgicas,
heridas gingivales, etc.), recientes o no, en contacto con
suelos o materiales contaminados.
- Cercanía de ganado bovino, ovino o equino, sitios de cultivo
de champiñones (producidos en estiércol de caballo), rosaledas
(riesgo de lesión con espinas de rosas y abono con estiércol de
caballo), instalaciones de descuartizamiento, etc.
- Trabajos de excavación, que pueden desenterrar esporas
tetánicas.
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Incubación
- Los síntomas
aparecen dentro de los cuatro días siguientes a la
contaminación.
- La incubación dura entre 8 y 10 días, en promedio, pero en
ciertas condiciones, este período puede ser de hasta varios
meses. Como en el caso de la rabia, este lapso depende de la
localización de la herida contaminada.
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Patogenia
La toxina tetánica
liberada en la herida se disemina hacia la médula espinal a
través de la vía axonal retrógrada y bloquea las neuronas
inhibidoras gabaérgicas, produciendo la "tetanización" de la
zona muscular inervada (más de 40 contracciones por minuto).
Este fenómeno originó el nombre "tétanos", derivado de una voz
griega que significa "rigidez y tensión".
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diagnóstico clínico
Tétanos localizado
- Forma menos frecuente en el perro que en el gato, de
diagnóstico diferencial delicado.
- Rigidez de un miembro, que coincide con la presencia
relativamente reciente de una herida. De manera espontánea o
tras la palpación, se desarrollan contracciones tónicas
repetidas. Por lo general, estas contracciones originan una
flexión permanente de la articulación cúbitocarpiana o
tibiotarsiana. El apetito está conservado y no se observa
hipertermia. La forma localizada no cura sin tratamiento
específico y puede evolucionar hacia una forma generalizada.
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Tétanos
generalizado
- En los perros, la evolución hacia la forma generalizada
suele comenzar por una afectación de los músculos de la cabeza.
- Orejas permanentemente erguidas y con las bases juntas.
- Contracción de los belfos llamada "risa sardónica" (facies
"trágica" patognomónica de la enfermedad).
- Enoftalmos asociado a prolapso del tercer párpado.
- Rigidez de la nuca.
- Cola erguida.
- Hipertermia inconstante.
- Hiperestesia: agravación de las crisis convulsivas por
diversos estímulos sonoros, táctiles, luminosos e incluso
emocionales.
- Sialorrea, trismo, trastornos de la deglución, trastornos del
comportamiento.
- Los trastornos pueden limitarse a la cabeza o generalizarse,
con afectación de los músculos locomotores, parálisis espástica
de los miembros, tortícolis, opistótonos, etc. La afectación de
los músculos respiratorios suele conducir a la muerte.
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diagnóstico de
certeza
- No existe ninguna
prueba de laboratorio utilizable en la práctica corriente.
- La hipertonía muscular suele acompañarse de aumento de las
actividades de la aspartato-transaminasa y la creatinina-cinasa
(> 700 UI/l).
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diagnóstico
diferencial
- Rabia.
- Intoxicaciones por sustancias convulsionantes (en particular,
estricnina).
- Trastornos locomotores que originen rigidez de la marcha
(neosporosis, artrosis, polimiositis, miopatías, etc.).
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- Miositis de los
músculos masticadores.
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Pronóstico
- El pronóstico de
esta enfermedad es incierto, incluso si la tasa de mortalidad en
la especie canina es inferior al 50 %. El tratamiento es largo y
costoso, y no siempre se obtiene la curación.
- Cuanto más breve es la incubación, peor es el pronóstico.
- Zoonosis potencial (por inoculación).
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Tratamiento
Tratamiento
sintomático
- En primer lugar, hay que impedir el desarrollo de la
bacteria en la herida. Es indispensable desbridar la herida y
desinfectarla regularmente con agua oxigenada al 3 % (10
volúmenes) o, a falta de agua oxigenada, con clorhexidina.
- Tratamiento miorrelajante: diazepam o clonazepam, 1mg/kg por
vía intravenosa o intramuscular, cada 6 horas o cuando se
considere que el animal lo necesita.
- Medidas higiénicas: reposo en un lugar oscuro y tranquilo,
rehidratación y alimentación por sonda gástrica. Estos cuidados
deben realizarse durante varios días hasta mejoría del estado.
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Tratamiento
específico
- Suero antitetánico heterólogo (de origen equino), a razón
de 250 a 500 UI/kg en inyección intravenosa lenta, tras dilución
en solución fisiológica. El suero antitetánico neutraliza la
toxina tetánica libre en el medio extracelular, pero no la
toxina presente en el sistema nervioso central. Cuando se ha
identificado la herida inicial, es aconsejable inyectar
localmente una fracción de antisuero (100 UI/kg).
- Antibioticoterapia por vía general: penicilina G, 20.000 UI/kg
cada 6 horas por vía intravenosa, durante 10 días, asociada a
metronidazol, 20 – 25 mg/kg/día por vía oral o 10 mg/kg cada 12
horas por vía intravenosa.
- En la especie canina, la vacunación se limita a los animales
más expuestos (perros de búsqueda en escombros, perros que viven
en estrecho contacto con caballos, etc.).
- La toxina tetánica no induce respuesta inmunitaria. La vacuna
antitetánica fue puesta a punto por Gaston Ramon, en 1925, quien
descubrió que el tratamiento con formol y calor de la toxina
tetánica producía una modificación fisicoquímica y originaba un
derivado inofensivo con poder vacunal, el toxoide tetánico o
anatoxina tetánica. El tétanos no infiere protección, la cual
sólo se obtiene por inmunización con toxoide.
- La primovacunación se realiza en dos dosis con 4 a 6 semanas
de intervalo, seguidas de un primer refuerzo un año después. A
continuación, es suficiente administrar refuerzos cada 3 años.
- La inmunización pasiva (750 UI, cualquiera que sea el peso del
perro) induce una protección de corta duración (21 días) y, en
caso de urgencia, puede realizarse al mismo tiempo que la
vacunación.
- Las medidas de saneamiento del medio ambiente son ineficaces,
puesto que las esporas son resistentes al agua hirviendo, el
vapor de agua sobrecalentado a 120 °C y los desinfectantes
(fenoles, cresoles, etc.)
- En cambio, si no se ha respetado el calendario de vacunación,
siempre es útil desinfectar las heridas sospechosas y,
eventualmente, instaurar una profilaxis antibiótica.
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